¡Oh capitán, mi capitán! .- La mirada del coach

Robin Williams - El club de los poetas muertos. Dead poets society

“Las cosas no cambian, cambiamos nosotros”.

Henry David Thoreau

John Keating (Robin Williams), profesor de literatura de una prestigiosa institución educativa en Inglaterra, invita a algunos de sus alumnos a tener un espacio para crear sin ser permanentemente juzgados por los demás, un club secreto al que llaman “El club de los poetas muertos”. Es un lugar donde experimentar con la poesía, la verdadera, aquella que nace de lo que sentimos. Un lugar donde poder dejar aflorar, sin miedo, aquella parte del ser humano, que todavía hoy en día es vista con desconfianza, el corazón.

Sin duda las matemáticas, la arquitectura, y la ciencia son esenciales en nuestra sociedad, han logrado hitos increíbles, pero el ser humano es esencialmente emocional. La emoción nos hace humanos, y ella es básica para experimentar la vida con plenitud. – “Haced que cada segundo sea extraordinario.” – decía Robin Williams, o la locución latina – “Carpe diem” –  que es traducida como “aprovecha el momento”. Lejos de querer significar vivir la vida sin freno, simboliza para mi el estado de estar “aquí y ahora”. No postergar la gratificación indefinidamente, no vivir en el ayer, ni tampoco en el mañana.

En el filme, John les enseña, el poder del cambio de observador, aunque entonces no fuera tan conocido el concepto con dicho nombre. – “He subido a la mesa para recordarme que hemos de ver las cosas de manera diferente” . Subir a una mesa, cambiar de lugar de estudio, es una manera de practicar la observación desde diferentes zonas. En ocasiones el objeto bonito se vuelve feo, o a veces el objeto parece más grande visto desde una perspectiva diferente. En ocasiones, ver las cosas desde otro lugar, cerca o lejos, arriba o abajo, hace que algo que denominamos problema se empequeñezca, crezca o desaparezca sin necesidad de afectar sobre los demás, (simplemente) sobre nosotros mismos. ¿Y si pudieras hacer eso en cualquier situación de tu vida? ¿Y si nos pudiésemos subir a una mesa cuando hay algo que creemos que nos impide avanzar?

Otro aspecto a resaltar es la importancia de la confianza en las personas, especialmente en el ámbito educativo. Keating cree en sus alumnos, cree en su potencial y es ello sin duda lo que genera el contexto óptimo para que consigan sus metas. En cierto momento, le comenta al desanimado y miedoso Todd .- “yo creo que tiene algo dentro de usted de gran valor.” -. Personalmente creo que el mejor profesor no es el que sabe más en materia, sino aquél que es capaz de confiar en el progreso personal de cada uno de sus alumnos. El buen profesor no es el que sabe, sino el que cree en el potencial de sus alumnos.

El trágico desenlace de la historia, no es sino una oda a seguir nuestros sueños, aquellos que nacen en lo más profundo de nuestro ser. Son los sueños que Neil (protagonista), no se atreve a seguir, pero que sin embargo sí que siguen otros personajes en el filme. Hablo de tener valentía y coraje para seguir nuestras intuiciones y percepciones, aunque no las entendamos en un primer momento, en realidad sabemos mucho más de lo que creemos. Podemos hacer caso omiso a lo que nuestro cuerpo y corazón nos gritan de mil y una formas o aprender a escuchar lo que somos y lo que estamos sintiendo para conducir nuestra vida hacía donde realmente queremos.

Robin Williams

(1951-2014)

Alberto Díaz

Twitter: @DaysOfJohn

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